adventistas del septimo dia
¿Hay que guardar el Sábado?
Desde la creación hasta el día de hoy, la intención de Dios era que guardáramos el sábado: “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó en el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:2,3). Dios jamás tuvo la idea de que todos los días fueran iguales, sino que separó, apartó, bendijo, y santificó el sábado.
El Significado de las pruebas (I)
Hay una tendencia constante entre los árboles del Señor a ser más abundantes en follaje que en fruto. De la misma manera como la fortaleza y la nutrición de la vid se recibe a través del abundante follaje, y el fruto no se produce perfecto a menos que se pode la viña, la fortaleza del cristiano no llegará a su blanco verdadero a menos que el Labrador celestial pode el crecimiento inútil.