Literalmente Hijo de Dios

«[Los ángeles] le mostraron [a Lucifer] claramente QUE CRISTO ERA EL HIJO DE DIOS, que existía con él antes que los ángeles fueran creados.» (La Historia de la Redención, 15.2)

Pero Satanás se reveló contra la autoridad del Hijo, no quería reconocerlo como Hijo de Dios, y «jamás se postraría para adorar[lo] servilmente» (La Historia de la Redención, 16.9).

Pero sabemos que «Cristo fue el único Hijo engendrado de Dios, y Lucifer, ese ángel glorioso, SE LEVANTÓ EN UNA GUERRA POR EL ASUNTO, hasta que tuvo que ser arrojado a la tierra» (Manuscrito 86, 21 de agosto de 1910, párrafo 30).

Este mismo problema que surgió en el cielo por obra de Lucifer, SUCEDE HOY MISMO ENTRE LOS ADVENTISTAS, ya que no queremos reconocer a Cristo como el Hijo de Dios, sino que lo hacemos Hijo tras su nacimiento en Belén, y no antes. Satanás se levantó en en una guerra contra este asunto en el cielo, haciendo dudar a los ángeles para que no reconocieran a Cristo como Hijo de Dios, y arrastrando finalmente con su cola a una tercera parte de ellos (Apocalipsis 14:4).

«Hubo ángeles que fueron expulsados del cielo porque no quisieron obrar en armonía con Dios. Cayeron de su elevada condición porque querían exaltarse a sí mismos. Habían llegado a esa situación porque se olvidaron de que su hermosura física y de carácter provenían del Señor Jesús. EL HECHO QUE LOS ÁNGELES [CAÍDOS] QUERÍAN OCULTAR ERA QUE CRISTO ES EL UNIGÉNITO HIJO DE DIOS, y por eso llegaron a la conclusión de que no tenían por qué consultar a Jesús.» (Carta 42, del 29 de abril de 1910)

Sin embargo: «En su humanidad [Cristo], era participante de la naturaleza divina. En su encarnación, GANÓ EN UN NUEVO SENTIDO EL TÍTULO DE HIJO DE DIOS. Dijo el ángel a María: “El poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios”. Lucas 1:35. Si bien era el Hijo de un ser humano, LLEGÓ A SER EN UN NUEVO SENTIDO EL HIJO DE DIOS. Así estuvo en nuestro mundo: el Hijo de Dios, y sin embargo unido a la raza humana por su nacimiento. (Mensajes Selectos, Tomo 1, 265.2)

Hebreos 1:5, hablando el Padre dice: «Porque ¿a cuál de los ángeles dijo jamás: MI HIJO ERES TÚ, YO TE HE ENGENDRADO HOY?». El Padre declara que Cristo es Hijo suyo engendrado, y como dice la sierva del Señor, llegó a ser en un nuevo sentido el Hijo de Dios. Y la segunda parte de Hebreos 1:5 confirma lo escrito por Ellen White: «Y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo».

Apóyanos para seguir adelante con este ministerio:

En Hebreos 1:5, el Padre pone de manifiesto el engaño de Satanás en el cielo al declarar tajantemente: «¿A cuál de los ángeles dijo jamás: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy?«. En cierto modo está diciendo: Mi Hijo merece adoracion y es el único que puede entrar en los concilios. Vosotros soy ángeles, sois seres creados, él es mi Hijo, es de mi naturaleza, es divino.

Satanás se revela contra este asunto, y empieza a sembrar la duda de que Cristo no es el Hijo de Dios.

Y estando ya en la tierra, después de su bautismo, Cristo es fuertemente tentado por Satanás poniéndole en duda SU POSICIÓN respecto a su Padre:

«Y vino a él el tentador, y le dijo: SI ERES HIJO DE DIOS, di que estas piedras se conviertan en pan.» (Mateo 4:3)

Y otra vez:

«SI ERES HIJO DE DIOS, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.» (Mateo 4:6)

Y otra vez en la cruz:

«Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; SI ERES HIJO DE DIOS, desciende de la cruz.» (Mateo 27:40)

La obra de Satanás en el cielo fue hacer dudar a los ángeles de Dios sobre la posición de su Hijo, y aquí en la tierra está haciendo exactamente lo mismo.

«Una de las características principales de los maestros espiritistas [es que] se niegan a reconocer a Cristo como el Hijo de Dios«. (Patriarcas y Profetas, 674.3).

Ciertamente estos maestros espiritistas dudan de que Cristo sea Hijo de Dios en su encarnación, pero el método de Satanás es exactamente el mismo que empleó en el cielo.

No lo dudes, cree.

«Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.»
(1 Juan 4:15)

«Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.» (Juan 11:27)

«Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios (Hechos 8:37)

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